La Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación declaró inadmisible la querella interpuesta por el empresario ítalo-canadiense Antonio Carbone contra la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, y la magistrada Jennifer Eliza Reynoso. El recurso alegaba presuntos delitos de secuestro, desacato y asociación de malhechores, vinculados a actuaciones del Ministerio Público en procesos judiciales previos. La decisión fue emitida por la jueza Doris Pujols, quien sostuvo que los elementos aportados no constituyen pruebas suficientes para sustentar dichas acusaciones.

Durante la lectura del fallo, la magistrada explicó que las acciones ejecutadas por las fiscales señaladas se encuentran dentro del marco de sus funciones legales. En ese sentido, indicó que no se evidenció abuso de poder ni violación de derechos fundamentales que permitiera admitir la querella. A la salida de la audiencia, la fiscal del Distrito Nacional evitó ofrecer declaraciones a la prensa, mientras que el equipo legal del querellante manifestó su inconformidad con la decisión.

La defensa técnica de Antonio Carbone argumentó que, pese a una orden judicial previa que disponía su libertad, se habría solicitado una nueva medida de coerción en su contra, lo que —según alegan— constituyó desacato a una decisión judicial. Señalaron que su defendido cumplió con el pago de una fianza de cinco millones de pesos, además de otros costos procesales, y que aun así se le mantuvieron restricciones que calificaron como irregulares. No obstante, los abogados anunciaron que apelarán la sentencia y que acudirán a instancias superiores si fuese necesario. Cabe recordar que Carbone fue condenado en 2014 a veinte años de prisión y al pago de una indemnización por el intento de homicidio del gerente de Dream Casinos Corporation, Fernando Báez Guerrero, antecedente que continúa influyendo en el desarrollo del caso.