El equipo legal del ex oficial de la Policía Nacional, Fernando de los Santos, sostuvo que su defendido actuó con el objetivo de reducir la criminalidad en la ciudad de Santiago. Según uno de sus representantes, De los Santos “limpió las calles de delincuentes”, argumento con el que intentan explicar el respaldo social que, aseguran, recibió durante años. La defensa afirmó que, tras su salida de circulación, los niveles de delincuencia se han incrementado, afectando a ciudadanos de distintos sectores, incluidos profesionales del derecho y funcionarios judiciales.

Los abogados calificaron como malintencionadas las acusaciones que pesan sobre su cliente, señalando que muchas carecen de sustento probatorio. Indicaron que la percepción de inseguridad actual en Santiago evidencia, a su juicio, el impacto que tenía la actuación de La Soga en el control delictivo. Para la defensa, este contexto debe ser considerado por las autoridades judiciales al evaluar el caso, ya que entienden que la población experimenta hoy mayores niveles de vulnerabilidad frente a robos y atracos cotidianos.

Por su parte, el abogado Francisco Hernández afirmó que el Ministerio Público no puede imputar a De los Santos muertes por encargo vinculadas a Elvis Sebastián Valerio Espinal y Luis Roberto Torres Ortega, debido a que ambos señalados como autores intelectuales fueron descargados en el año 2015. Hernández subrayó que, al no existir vinculación jurídica comprobada en ese proceso, cualquier intento de reactivar esas imputaciones carecería de base legal. La defensa insiste en que el expediente debe analizarse conforme a precedentes judiciales y principios de legalidad.