En el programa de televisión Los Opinadores se generó un intenso debate a raíz del caso de Fernando de los Santos, conocido como La Soga, cuya captura volvió a colocar en el centro de la discusión la relación entre crimen, cuerpos armados y poder político. Los panelistas cuestionaron que, pese a su expulsión de la Policía Nacional, durante años circulara la percepción de que operaba con impunidad, acumulando decenas de muertes atribuidas y moviéndose libremente en comunidades del Cibao, lo que para los comentaristas evidenció fallas estructurales en el sistema de seguridad y persecución penal.

El análisis se amplió hacia otros casos emblemáticos, como el de Quirinito, citados como ejemplos de decisiones judiciales y administrativas que alimentaron la desconfianza ciudadana. Los conductores sostuvieron que estas situaciones han contribuido a la idea de un Estado permisivo con el crimen organizado y selectivo en la aplicación de la ley. En ese contexto, se lanzaron duras críticas al manejo de la justicia y a la supuesta existencia de pactos políticos que, según las opiniones vertidas en el programa, habrían permitido la dilación de procesos y beneficios indebidos a condenados por delitos graves.

El espacio también abordó la coyuntura política y la conmemoración del aniversario luctuoso de Juan Bosch, contrastando sus ideales con la realidad actual. Los comentaristas acusaron al Partido de la Liberación Dominicana de haber sido secuestrado por prácticas corruptas y señalaron al expresidente Danilo Medina como figura central de un sistema cuestionado por escándalos como Odebrecht. Aunque se trató de opiniones y valoraciones políticas, Los Opinadores se reafirmó como un foro de denuncia y crítica, reflejando el malestar social frente a la impunidad, la corrupción y la fragilidad institucional que, según el panel, continúan marcando la vida pública dominicana.