La República Dominicana se mantiene bajo vigilancia ante la trayectoria del Huracán Irma, y una de las zonas observadas con mayor atención es la costa norte. Hasta allí se trasladó el periodista Tony Dandrade, quien reportó desde Nagua, ubicada a unas 90 millas de Santo Domingo. Según explicó, se trata de una región históricamente vulnerable por su cercanía al mar, recordando que en 1946 un tsunami causó graves daños en esta localidad.

De acuerdo con los pronósticos meteorológicos citados en el reporte, si Irma se aproxima a esta área, el oleaje podría alcanzar hasta 20 pies de altura, lo que representa un riesgo considerable para comunidades costeras. Pese a ese escenario, el corresponsal señaló que los residentes se mostraban relativamente tranquilos y aún en proceso de proteger sus viviendas. Algunos habitantes manifestaron preocupación por la aparente lentitud en las medidas preventivas, al considerar que a esa altura muchas casas debían estar ya aseguradas y las autoridades actuando con mayor celeridad.

No obstante, se informó que los organismos oficiales comenzaron a habilitar escuelas públicas como albergues temporales para recibir a personas que pudieran verse obligadas a evacuar. En testimonios recogidos en el lugar, ciudadanos expresaron inquietud no solo por su seguridad personal, sino también por la de vecinos y familiares, ante la posibilidad de un impacto directo. Otros indicaron que se preparaban para salir de la zona si las condiciones empeoraban. El reporte concluyó destacando la importancia de la prevención temprana y del seguimiento a las recomendaciones oficiales, mientras el país permanece atento a la evolución del huracán y a las decisiones que adopten las autoridades de protección civil en las próximas horas.