El regreso de El Cata al debate público generó una fuerte controversia en el ámbito del entretenimiento dominicano. Durante su aparición el pasado fin de semana en el programa Formalmente Informal, conducido por Ramón Pastrano, el intérprete abordó distintos temas personales y profesionales, pero una declaración concentró la atención mediática. Según afirmó, varios exponentes urbanos que participaron en el Festival Presidente habrían recibido pagos entre ochenta y cien mil pesos por sus presentaciones. La afirmación se produjo en un contexto marcado por su historial de conflictos legales y su ausencia reciente de grandes escenarios, factores que amplificaron el impacto de sus palabras.
Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas en comunicadores, oyentes y sectores vinculados a la industria musical. Diversas voces cuestionaron la veracidad de las cifras, señalando que artistas urbanos de alta rotación mantienen tarifas de mercado superiores a los doscientos mil pesos. Desde esta perspectiva, resultaría poco verosímil que una empresa del tamaño de la Cervecería Nacional Dominicana aceptara una salida anticipada de artistas contratados con montos tan bajos. De manera extraoficial, fuentes cercanas a la producción sostienen que los honorarios reales habrían sido considerablemente más altos.
Más allá de la cifra exacta, el episodio reabre el debate sobre transparencia, contratos y valoración del talento urbano en eventos masivos. También expone tensiones históricas entre figuras consolidadas y promotores, donde percepciones personales pueden mezclarse con datos verificables. Mientras el público continúa reaccionando y comparando versiones, no existe confirmación oficial que respalde las cifras planteadas por El Cata. El Festival Presidente, considerado uno de los principales escenarios musicales del Caribe, vuelve así al centro de la conversación nacional, no por su cartel artístico, sino por una polémica que evidencia la necesidad de información clara y comprobable en el debate público cultural dominicano actual y mediático.