El paso del Huracán Irma provocó inundaciones y cortes masivos de electricidad en amplios sectores de Puerto Rico, afectando de manera notable zonas turísticas y residenciales. En el área de Condado, se constató la ausencia total de energía eléctrica, mientras brigadas y residentes evaluaban daños causados por la marejada y las ráfagas de viento. En la Avenida Ashford, parte de la arena de la playa invadió la vía, evidencia del impacto del oleaje asociado al ciclón.

El recorrido continuó por la Avenida Magdalena, donde la caída de un árbol de gran tamaño paralizó el tránsito y obligó a conductores a circular en sentido contrario para poder avanzar. El incidente también afectó líneas eléctricas, agravando el apagón en el sector. Las condiciones meteorológicas se mantenían inestables, con nubosidad densa, vientos intermitentes y la expectativa de aguaceros intensos. Autoridades y ciudadanos hicieron un llamado urgente para despejar la vía, especialmente por tratarse de un corredor utilizado por turistas y servicios de transporte.

Aunque en Condado no se observaron daños estructurales generalizados, la combinación de apagones, árboles caídos y calles anegadas generó complicaciones en la movilidad y en la actividad comercial. Equipos de respuesta se desplazaron hacia otros puntos de San Juan, incluyendo el área del Viejo San Juan, para continuar la evaluación. Las autoridades reiteraron a la población evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse informada por canales oficiales y extremar precauciones ante la continuidad del mal tiempo. El monitoreo seguirá activo mientras Irma continúe influyendo en la región y persistan los riesgos de lluvias, marejada y vientos fuertes.