Un niño de 10 años resultó herido por impactos de bala durante un tiroteo ocurrido la tarde del jueves 12 de febrero en el sector Hermanas Mirabal, en San Francisco de Macorís, provincia Duarte, generando alarma entre los residentes de la zona.

De acuerdo con versiones preliminares, varios disparos fueron realizados contra una vivienda donde se encontraba el menor, hecho que quedó registrado por cámaras de seguridad instaladas en el entorno. Familiares del niño indicaron que al momento del ataque el menor se encontraba en casa de su abuela.

Tras el incidente, el niño fue trasladado de urgencia al Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl, donde recibe atenciones médicas. Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre la gravedad de las heridas, aunque su condición se mantiene bajo observación.

Mientras tanto, la Policía Nacional inició las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del tiroteo, en un hecho que vuelve a encender las alarmas por la violencia armada en sectores residenciales y la exposición de menores a situaciones de alto riesgo.

Es clave reforzar la prevención con mayor patrullaje, controles en zonas de riesgo y el desmantelamiento de redes de armas ilegales, así como promover canales de denuncia seguros que permitan a la ciudadanía colaborar sin exponerse a represalias.

Desde el ámbito comunitario y familiar, resulta fundamental crear entornos protectores para niños, niñas y adolescentes, fomentando la comunicación, la vigilancia responsable y la resolución pacífica de conflictos. Invertir en programas de prevención de la violencia, apoyo psicológico y educación en valores, junto con el trabajo coordinado entre escuelas, organizaciones sociales y autoridades, puede ayudar a reducir estos hechos y a reconstruir la confianza y la convivencia en las comunidades.