El programa radial Buscando Sonido, conducido por Robert Sánchez, abordó diversos temas de actualidad del entretenimiento local, combinando comentarios informales con debates legales y sociales. Durante la transmisión, la participación de Mara —modelo y comunicadora recientemente graduada— generó un ambiente distendido en cabina. Sin embargo, el foco del espacio se trasladó hacia una discusión sobre el uso del apellido de casada tras un proceso de divorcio, tomando como referencia el caso público de la comunicadora Francisca, conocida artísticamente como Francisca La Chapelle.
En el panel se planteó si, tras formalizarse el divorcio, la comunicadora debía regresar a su apellido de soltera o si podía conservar el apellido adquirido durante el matrimonio. Algunos participantes señalaron que en Estados Unidos es posible mantener el apellido de casada, aunque dependería de acuerdos legales o de la objeción del exesposo. Otros enfatizaron que el apellido ya constituye una marca comercial posicionada en el mercado, lo que añade un componente profesional a la discusión. Oyentes intervinieron a través de llamadas y transmisiones en vivo para aclarar que el cambio de apellido en territorio estadounidense no es obligatorio, sino opcional.
El intercambio reflejó la confusión frecuente sobre normativas civiles en distintos países y evidenció cómo figuras públicas enfrentan implicaciones legales y de identidad tras un divorcio. Más allá del caso puntual, el debate abrió espacio para reflexionar sobre la autonomía de las mujeres respecto a su identidad legal y profesional, así como sobre las diferencias culturales en torno al uso de los apellidos. La conversación concluyó con llamados a verificar la información jurídica antes de emitir afirmaciones categóricas en medios de comunicación.