Un grupo de jóvenes ha logrado transformar materiales desechados en una propuesta artística innovadora que combina ritmo, creatividad y conciencia social. Utilizando cubetas vacías con tapas, cilindros de gas en desuso y envases plásticos, estos jóvenes producen sonidos de percusión con los que construyen piezas musicales originales. La iniciativa dio origen al colectivo Music Calle, una agrupación que demuestra cómo el ingenio puede convertir residuos en arte y espectáculo.

El proyecto no solo destaca por la originalidad de sus instrumentos, sino también por la energía de sus presentaciones en vivo. Cada show se convierte en una experiencia visual y sonora que conecta con el público desde la calle, reivindicando el espacio urbano como escenario cultural. A través del uso de objetos cotidianos, Music Calle rompe con los esquemas tradicionales de la música y envía un mensaje claro sobre reutilización, trabajo en equipo y oportunidades para la juventud creativa.

Más allá del impacto escénico, el grupo ya ha dado un paso importante en su desarrollo artístico al grabar varias canciones, consolidando su propuesta más allá de las presentaciones callejeras. Su crecimiento evidencia que la música puede surgir desde contextos modestos y aun así alcanzar proyección formal. Music Calle se perfila como un ejemplo de cómo la cultura urbana, el reciclaje y el talento joven pueden converger para generar identidad, expresión artística y nuevas posibilidades dentro de la escena musical alternativa.