Un grupo de comunicadores y miembros de la diáspora realizó un piquete para llamar la atención sobre la salida de Televisión Dominicana de la parrilla de DirecTV, considerada una de las cableadoras de mayor alcance entre los dominicanos en el exterior. En el programa se explicó que la manifestación no responde a un cierre de operaciones del canal, sino a la ausencia en una plataforma clave donde la comunidad consume programación local de la República Dominicana. Los opinadores subrayaron que existen otras cableadoras que mantienen la señal, pero que DirecTV concentra una audiencia determinante por su cobertura y penetración.

Durante el debate se aclaró que el piquete buscó visibilizar el reclamo y presionar por una solución que permita el retorno de la señal dominicana a la plataforma satelital. Los panelistas insistieron en que el llamado no excluye a otras operadoras —se mencionó que hay alrededor de diez alternativas—, sino que apunta a la relevancia estratégica de DirecTV para la difusión cultural, informativa y de entretenimiento de la diáspora. La programación local cumple un rol de identidad y cohesión, especialmente para comunidades que dependen de esos contenidos para mantenerse conectadas con su país de origen.

La manifestación contó con la presencia de El Pachá, cuya participación fue destacada por su influencia mediática y su activismo constante en causas comunitarias. También acompañó el congresista Adriano Espaillat, reforzando el respaldo político al reclamo. Los opinadores coincidieron en que la visibilidad del Pachá y el apoyo institucional de Espaillat amplifican el mensaje en Nueva York, epicentro de la comunidad dominicana. El programa concluyó que la presión pública y el diálogo son vías legítimas para restituir un servicio considerado esencial para la representación mediática de los dominicanos en el extranjero.