En una reciente emisión del programa En Esta Noche Mariasela, la actriz y comunicadora Alina Robert compartió con el público dominicano un recorrido honesto por su carrera, marcada por la perseverancia y la reinvención constante. La cuarta finalista de Nuestra Belleza Latina 2014 recordó cómo su participación en el certamen la catapultó a la visibilidad internacional y le abrió las puertas como copresentadora de Sábado Gigante, donde consolidó una etapa formativa clave frente a las cámaras. Robert destacó el cariño del público dominicano y el impacto de las redes sociales en su conexión con los seguidores, a quienes considera parte esencial de su crecimiento profesional.

Durante la entrevista, la artista abordó momentos determinantes del reality, incluyendo una propuesta de matrimonio inesperada que, según explicó, formó parte de la lógica televisiva para elevar el dramatismo del programa. Con la perspectiva que da el tiempo, reconoció que estas dinámicas responden a necesidades de rating y construcción de narrativa, y que no deben tomarse de manera personal. Asimismo, valoró su paso por Sábado Gigante como una escuela intensa: largas jornadas, exigencia constante y aprendizaje directo junto a Don Francisco, experiencia que fortaleció su disciplina y versatilidad en pantalla.

El diálogo tomó un giro más íntimo cuando Alina Robert relató su migración desde Cuba a los 21 años. Sin familia cercana y con recursos limitados, cruzó la frontera desde México hacia Estados Unidos amparada en el marco legal vigente entonces para ciudadanos cubanos. Describió el proceso como desafiante pero decisivo para ampliar sus horizontes personales y profesionales. Tras meses de adaptación y trabajos iniciales, logró independencia y continuidad artística. Hoy, de visita en República Dominicana para protagonizar una obra teatral, Robert reafirma que su historia es la de una mujer que eligió el riesgo, el trabajo constante y la resiliencia como motores para construir una carrera sólida en la industria del entretenimiento.