El Congreso de los Diputados en España aprobó la moción de censura que puso fin al mandato de Mariano Rajoy, dando paso a la designación de Pedro Sánchez como nuevo jefe del Ejecutivo. La decisión se produjo en medio de fuertes cuestionamientos por casos de corrupción que afectaron la credibilidad del gobierno saliente. Rajoy dejó el cargo con una imagen deteriorada tras no lograr una defensa convincente ante el Parlamento.
El ascenso de Sánchez, líder del Partido Socialista Obrero Español, marca un giro político en un país que ha enfrentado inestabilidad institucional en los últimos años. España había atravesado dificultades para formar gobierno tras procesos electorales fragmentados, así como tensiones internas como el conflicto catalán. Aunque durante la gestión de Rajoy se registraron avances económicos impulsados en parte por el auge del turismo, persistieron críticas sobre su capacidad de liderazgo y manejo político.
En paralelo, el escenario internacional añade presión al nuevo gobierno con el inicio de una escalada comercial impulsada por Donald Trump, quien impuso aranceles al acero y aluminio provenientes de la Unión Europea, México y Canadá. Estas medidas han generado respuestas similares de los países afectados, abriendo una posible guerra comercial con impacto global. Expertos advierten que este contexto podría afectar la economía española y europea, al encarecer productos y alterar cadenas de suministro.