La madrastra de un sargento que recientemente se quitó la vida relató los momentos finales del hecho, asegurando que el disparo ocurrió frente a ella. El caso ha generado consternación en la comunidad, no solo por la forma en que sucedieron los acontecimientos, sino también por las condiciones personales y familiares que, según testimonios, rodeaban al militar. La mujer describió una escena de angustia y desesperación, señalando que, pese a sus intentos de intervenir, no logró evitar la tragedia.
De acuerdo con su relato, el sargento enfrentaba una fuerte presión emocional derivada de su situación económica y de salud familiar, particularmente por la atención médica de su hijo, quien requería cuidados constantes. Según explicó, el militar trabajaba intensamente para cubrir gastos esenciales, incluyendo medicamentos y tratamientos, lo que lo mantenía en un estado de agotamiento físico y mental. Allegados indicaron que, en varias ocasiones, el hombre manifestaba preocupación por no poder cumplir con todas sus responsabilidades.
El testimonio también sugiere posibles conflictos personales que habrían influido en su estado anímico, aunque estos elementos continúan bajo evaluación. Autoridades competentes investigan el caso para esclarecer los detalles y determinar el contexto completo de lo ocurrido. Especialistas reiteran la importancia de atender señales de alerta en la salud mental y de brindar apoyo oportuno a personas en situaciones de alta vulnerabilidad emocional, a fin de prevenir desenlaces fatales.