En el programa de radio Buscando Sonido con Robert Sánchez se analizó la reciente decisión del comunicador Raúl Grisanty de abandonar la República Dominicana para establecerse nuevamente en Miami. Durante el espacio se comentó que el también animador ha manifestado sentirse frustrado por lo que define como promesas incumplidas dentro del ámbito televisivo local. El tema generó amplio debate, especialmente por tratarse de una figura con larga trayectoria y reconocimiento público en los medios nacionales.

Según lo expuesto en el programa, Grisanty habría expresado su inconformidad tras participar en una entrevista televisiva, donde señaló que esperaba oportunidades laborales que nunca se concretaron. De acuerdo con los comentarios, el comunicador interpretó ciertas respuestas de figuras influyentes del entretenimiento como compromisos afirmativos, cuando en realidad se trataban de negativas implícitas. En la cabina se explicó que este tipo de situaciones son comunes en la industria, donde muchas veces el “te llamamos luego” funciona como una forma diplomática de rechazo.

Robert Sánchez y los panelistas coincidieron en que el escenario mediático ha cambiado de forma significativa. Destacaron que la televisión tradicional ya no opera bajo las mismas dinámicas de años anteriores y que actualmente el peso de las redes sociales, la autogestión y el modelo comercial influyen directamente en las contrataciones. Aunque reconocieron el valor profesional de Grisanty, también señalaron que ningún talento puede depender únicamente de expectativas externas. El debate concluyó con una reflexión sobre la evolución del negocio del entretenimiento y la necesidad de que las figuras públicas se adapten a los nuevos tiempos, sin responsabilizar a terceros por decisiones personales.