La comunicadora Anibelca Rosario afirmó que la administración del presidente Donald Trump ha comenzado a reflexionar y a modificar su narrativa tras la conmoción generada por las recientes muertes ocurridas en Minneapolis, en medio de operativos de seguridad e inmigración que han sido duramente cuestionados por presuntas violaciones de derechos fundamentales.
Rosario sostuvo que, por primera vez en la historia reciente de Estados Unidos, una parte significativa de la población siente que se le están vulnerando derechos básicos. Como ejemplo, citó el caso del enfermero Álex, quien —según explicó— murió en un supuesto intercambio de disparos que posteriormente se determinó que no existió, una situación que comparó con el caso de la pareja de pastores asesinada en Villa Altagracia, donde también se alegó un tiroteo que nunca ocurrió.
De acuerdo con la comunicadora, la indignación social aumentó al conocerse que, previo a la muerte de Álex, una ciudadana había sido agredida por agentes, a pesar de que no estaba armada ni representaba una amenaza. “Las imágenes están ahí. No era un elemento de distracción ni de violencia”, señaló, al cuestionar la versión inicial de las autoridades estadounidenses.
Rosario recordó que, en un primer momento, el gobierno de Estados Unidos negó que se tratara de una agresión y defendió el accionar de los agentes a través de sus diferentes voceros, incluida la Casa Blanca y el propio presidente Trump. Sin embargo, indicó que “hoy la narrativa ha cambiado un poco”, lo que atribuyó al impacto de las protestas masivas y a la presión ejercida por las redes sociales, que calificó como un “mega canal” capaz de amplificar la indignación ciudadana, tal como ocurrió en la Primavera Árabe y otros movimientos sociales en el mundo.
La comunicadora destacó como una señal de ese giro el anuncio del presidente Trump de enviar a Tom H. a Minneapolis, un funcionario que dirigió deportaciones durante la administración de Barack Obama y que, según Rosario, tiene reputación de ser “duro, pero mesurado, sensible y político”. A su juicio, esta designación busca equilibrar la aplicación de la ley con el respeto a los derechos humanos y la realidad social en las calles.
Rosario también cuestionó el discurso oficial que equipara a todos los indocumentados con criminales. “Persiguiendo a un criminal yo no puedo convertirme en criminal, ni negar derechos”, expresó, al subrayar que estar sin residencia o visa es un tipo de falta muy distinta a delitos como el asesinato o el narcotráfico.
Asimismo, señaló que la población no está satisfecha con simples traslados o destituciones de funcionarios involucrados en operativos fallidos, sino que exige juzgamiento, establecimiento de culpabilidades y sometimiento a la justicia. “La gente no quiere traslado, quiere responsabilidades claras”, afirmó.
Otro elemento que resaltó fue un mensaje publicado por Trump en su propia red social, donde por primera vez lamentó la “muerte trágica” del joven fallecido en Minneapolis, algo que —según Rosario— no había ocurrido inicialmente, cuando el gobierno insistía en que se trataba de un delincuente que intentó atacar a los agentes. Aunque el mandatario también culpó a los demócratas, la comunicadora consideró significativo que reconociera públicamente la tragedia.
Finalmente, Anibelca Rosario concluyó que, admita o no el gobernante republicano, lo ocurrido en Minneapolis ha dejado lecciones importantes sobre el respeto a los derechos humanos. “Definitivamente, Trump ha aprendido mucho de esto, sobre todo de respeto y de derechos de las personas”, sostuvo, al augurar que la administración estadounidense se verá obligada a “bajar los decibeles” en su política migratoria y de seguridad ante la presión social e internacional.