Las intensas lluvias registradas a finales del año pasado afectaron durante casi dos meses a la región norte y noroeste del país, provocando que al menos quince provincias fueran declaradas en estado de emergencia. La medida permitió, según la Ley de Gestión de Riesgos, la liberación de fondos para atender daños en infraestructuras y comunidades vulnerables.
Sin embargo, durante una visita del presidente Danilo Medina a Castañuela este fin de semana, comunitarios reclamaron la falta de ejecución de obras prometidas, como carreteras y puentes colapsados. Señalaron que, pese a estar contratadas, varias infraestructuras no han iniciado, mientras el río Yaque del Norte continúa erosionando zonas habitadas y productivas.
El Ministerio de Obras Públicas explicó que, aunque existe una declaratoria de emergencia, los proyectos deben cumplir procesos técnicos y legales obligatorios, como diseños, presupuestos y aprobaciones de la Contraloría. Indicó que la acumulación de más de quinientas obras afectadas por lluvias ha retrasado los trabajos, aunque aseguró que algunas construcciones comenzarían en las próximas semanas.