Un conflicto familiar por una herencia derivó en un hecho violento que ha conmocionado a la comunidad. Tras la muerte de los padres, los bienes fueron repartidos entre hermanos y sobrinos, bajo la creencia de que uno de los herederos estaba desaparecido.

De acuerdo con los datos preliminares, el heredero reapareció para reclamar su parte cuando las propiedades ya habían sido vendidas. En medio de la confrontación, el agresor asesinó a dos sobrinas, intentó matar a uno de sus hermanos y luego se suicidó.

Las autoridades señalaron que el responsable habría ingerido alcohol en exceso antes de cometer los hechos. El caso vuelve a poner sobre la mesa los conflictos familiares por herencias y la urgencia de una gestión legal adecuada para prevenir desenlaces trágicos.