Las Carolinas se encuentran en estado de emergencia mientras decenas de bomberos combaten incendios forestales de gran magnitud. En Carolina del Norte, numerosas personas han sido evacuadas debido al avance de las llamas, mientras que en Carolina del Sur, la situación es aún más grave, con más de 175 incendios activos.
El fuego más grande en Carolina del Sur ha consumido más de 5,400 acres, iniciando con 600 acres y expandiéndose rápidamente. Cerca de la popular área de Myrtle Beach, el incendio avanza sin control. Según el gobernador Henry McMaster, los bomberos han logrado contener aproximadamente un 30% del fuego, a pesar de las difíciles condiciones climáticas con ráfagas de viento de hasta 30 millas por hora.
En Carolina del Norte, los residentes del condado de Polk, cerca de Asheville, han sido evacuados. Esta región ya había sido golpeada por el huracán Heiling hace poco más de cuatro meses, lo que ha dificultado aún más la recuperación de sus habitantes. La Cruz Roja ha establecido refugios para asistir a los evacuados.
Las autoridades han señalado que la combinación de sequía y fuertes vientos ha sido la causa principal de la rápida propagación del fuego. La Comisión de Bosques de Carolina del Sur informó que la región ha recibido cuatro pulgadas menos de lluvia de lo habitual, exacerbando la crisis. Algunos residentes han expresado su preocupación, destacando que aunque han tenido que evacuar en otras ocasiones debido a huracanes, nunca habían enfrentado incendios forestales de esta magnitud.
El pronóstico del clima no es alentador, lo que podría dificultar aún más las labores de contención. La situación sigue en desarrollo y las autoridades instan a la población a mantenerse informada y seguir las indicaciones de emergencia.