
Pensilvania.– Un hallazgo inesperado ha sorprendido al mundo del cine luego de que un antiguo baúl de madera, olvidado durante generaciones en distintos lugares de una propiedad familiar, revelara en su interior un valioso tesoro: una película inédita del reconocido cineasta francés Georges Méliès.
El descubrimiento fue realizado por Bill McFarland, un profesor retirado de 76 años y bisnieto de un proyeccionista, quien encontró los rollos de película sin conocer inicialmente su valor. Tras intentar donarlos a un museo y venderlos a un anticuario —quien rechazó la oferta por el riesgo que representan las cintas de nitrato altamente inflamables—, decidió llevarlos al Centro Nacional de Conservación Audiovisual de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
Entre los materiales, los expertos identificaron una pieza de aproximadamente 45 segundos titulada “Gugusse y el autómata”, filmada en 1897, considerada hasta ahora como una obra nunca vista del pionero del cine. La cinta corresponde a los primeros años de la industria cinematográfica, poco tiempo después de las primeras exhibiciones públicas organizadas por los hermanos Lumière en París.
Especialistas destacan que Méliès fue uno de los primeros innovadores del cine, reconocido por introducir efectos especiales y por su icónica obra “El viaje a la Luna” (1902). Sin embargo, gran parte de su legado se perdió con el tiempo, ya sea por destrucción de negativos o por prácticas tempranas de piratería cinematográfica.
El hallazgo ha sido calificado como un descubrimiento histórico que aporta nuevas piezas al legado del cine mundial, al tiempo que resalta la importancia de la preservación audiovisual, especialmente de materiales antiguos que, como en este caso, pueden permanecer ocultos durante décadas sin revelar su verdadero valor cultural.
