El programa Pa’ Lante Con el Pueblo analizó el impacto y la evolución del movimiento Marcha Verde, destacando que, pese a una pérdida parcial de empuje en meses recientes, el año 2017 marcó un punto de inflexión en la movilización ciudadana contra la corrupción en la República Dominicana. Desde su irrupción, el movimiento sacudió el debate público y colocó en el centro de la agenda nacional demandas vinculadas a transparencia, rendición de cuentas y sanciones efectivas frente a escándalos que afectaron la confianza institucional y el ánimo social.
Durante el análisis se recordó que las denuncias relacionadas con Punta Catalina, Odebrecht, la Oisoe y otros casos emblemáticos alimentaron un sentimiento colectivo de inconformidad ante la ausencia de consecuencias judiciales proporcionales. Para amplios sectores, la Marcha Verde funcionó como una bocanada de aire fresco y un llamado de alerta, capaz de canalizar el malestar frente a una economía golpeada por noticias negativas y una democracia partidaria erosionada. Sin embargo, también se reconoció que el movimiento fue objeto de especulaciones, cuestionamientos sobre financiamiento y, especialmente, intentos de apropiación política que diluyeron su carácter ciudadano original.
De cara a 2018, el espacio televisivo informó que el movimiento tiene previstas nuevas actividades a partir de enero, con el objetivo de reactivarse y recuperar su fuerza inicial. Voces de la sociedad civil han insistido en la necesidad de marcar distancia entre la Marcha Verde y figuras políticas señaladas por corrupción, exhortándolas a apoyar sin protagonismo. El debate incluyó una mirada histórica que recordó casos de corrupción en distintos gobiernos y partidos, subrayando que el problema es estructural y transversal. En ese contexto, la reactivación anunciada busca redefinir liderazgos, depurar apoyos y devolver al movimiento su esencia ciudadana como herramienta legítima de presión democrática.