Un conductor de Uber en México vivió un momento tan insólito como tenso cuando una mujer abordó su vehículo disfrazada de perro y asegurando ser “therian”, término utilizado por personas que se identifican espiritualmente con un animal. El hecho, que fue relatado por el propio chofer en redes sociales, rápidamente se volvió viral.

Según el testimonio del conductor, al iniciar el viaje le preguntó a la pasajera disfrazada de perro, hacia dónde se dirigía, pero en lugar de responder con palabras, la mujer comenzó a ladrar y a comportarse como un can dentro del automóvil. La escena dejó al hombre completamente sorprendido, ya que intentó en varias ocasiones obtener una dirección clara sin éxito.

Ante la situación, el chofer decidió detener el vehículo y pedirle que descendiera. “Mi servicio es para humanos”, le habría dicho, explicándole que no podía continuar el trayecto bajo esas condiciones. La pasajera, de acuerdo con su versión, reaccionó molesta por la solicitud.

El momento se tornó aún más incómodo cuando, siempre según el relato del conductor, la mujer lo amenazó con morderlo si insistía en que se bajara. El hombre, tratando de mantener la calma, le respondió que si no descendía del vehículo, le arrojaría un vaso de agua, en alusión al comportamiento que ella estaba adoptando.

Finalmente, el servicio fue cancelado y la mujer abandonó el automóvil sin que se reportaran agresiones físicas. El episodio ha generado un amplio debate en redes sociales sobre los límites del comportamiento en servicios de transporte privado y el respeto entre conductores y pasajeros.