La Fiscalía de España rechazó la solicitud presentada por la defensa del cantante Julio Iglesias para cerrar definitivamente el caso que se sigue en su contra por presunto abuso sexual, manteniendo abierta la investigación que involucra denuncias formuladas por dos exempleadas del artista.
Asimismo, el Ministerio Público negó el pedido del abogado del intérprete para que Iglesias y su equipo legal tengan acceso directo al expediente en esta etapa del proceso, solicitud que buscaba conocer los detalles de las pesquisas en curso.
Denuncias y naturaleza del caso
Julio Iglesias enfrenta acusaciones por parte de dos mujeres que se desempeñaron como empleadas, quienes lo señalan por presunta agresión sexual y trata de personas, hechos que habrían ocurrido a principios de la década del 2000.
Las autoridades han considerado que existen elementos suficientes para mantener activa la investigación, lo que descarta, por el momento, cualquier intento de archivo o cierre anticipado del caso.
Competencia judicial en debate
Uno de los principales argumentos de la defensa del cantante para solicitar el cierre del proceso fue que las autoridades españolas no tendrían competencia legal para conocer el caso, alegando que los supuestos delitos se produjeron en el año 2001 en República Dominicana y Bahamas, fuera del territorio español.
Sin embargo, la Fiscalía rechazó esta posición, entendiendo que existen fundamentos jurídicos para que la investigación continúe bajo su jurisdicción, dada la naturaleza de los hechos y las condiciones en que se produjeron las denuncias.
Por el momento, los abogados de Julio Iglesias han declinado ofrecer declaraciones públicas sobre la decisión de la Fiscalía, señalando que su silencio responde al interés de proteger la privacidad y la integridad del proceso judicial.
El caso ha generado atención mediática tanto en España como en América Latina, debido a la notoriedad internacional del artista y la gravedad de las acusaciones, mientras las autoridades continúan profundizando las diligencias para determinar responsabilidades.