Una red de estafa inmobiliaria ha afectado a múltiples personas que intentaban alquilar apartamentos en el país, según un reportaje presentado por Alicia Ortega. Las víctimas firmaron contratos y entregaron depósitos sin saber que otras personas habían alquilado la misma propiedad bajo las mismas condiciones. El supuesto arrendador utilizaba excusas para retrasar la entrega del inmueble hasta desaparecer, dejando a los afectados sin respuesta y sin acceso al apartamento prometido.

La investigación revela que los estafadores utilizaban identidades falsas o suplantadas, incluyendo la del ingeniero Rafael Jiménez Brito, quien confirmó que no posee propiedades en las zonas ofertadas. Además, se empleaban contratos falsificados, mensajeros para recibir el dinero y personas encargadas de mostrar los apartamentos, creando una estructura organizada. El ingeniero Miguel Ángel Kels, vinculado a la propiedad, declaró desconocer la identidad de quienes manejaban las llaves durante el período en que ocurrieron los hechos.

Autoridades del DICRIM califican este esquema como un nuevo modus operandi, en el que participan varias personas con funciones específicas para ganar credibilidad ante las víctimas. Hasta el momento, un mensajero ha sido arrestado y enfrenta tres meses de prisión preventiva, mientras continúan las investigaciones para identificar a otros implicados. Las autoridades exhortan a posibles afectados a denunciar, ante el aumento de casos similares registrados en distintas zonas del país.