Mientras Rusia y Estados Unidos mantienen conversaciones en Abu Dabi sobre el plan de paz impulsado por el presidente Donald Trump, Ucrania volvió a amanecer bajo fuego. Un bombardeo ruso ocurrido la madrugada de este martes dejó al menos siete muertos y más de veinte heridos en Kiev, en uno de los ataques más intensos de las últimas semanas.
El operativo ruso, dirigido nuevamente contra la infraestructura energética de la capital, incluyó más de 460 drones Shahed de largo alcance y 22 misiles balísticos y de crucero, según autoridades ucranianas. Las explosiones se registraron en los distritos de Sviatoshin y Dárnitsia, afectando zonas residenciales e industriales. “El ataque combinado masivo contra infraestructuras energéticas continúa”, informó el Ministerio de Energía, mientras equipos de emergencia iniciaban las primeras labores de reparación.
El bombardeo, que aún continuaba a primeras horas del día, provocó interrupciones en el servicio eléctrico y de agua, intensificando la tensión en la capital ucraniana. El alcalde, Vitali Klichkó, confirmó daños severos en varias instalaciones críticas.
Ucrania acusa a Putin de sabotear los esfuerzos de paz
Tras la ofensiva, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, señaló directamente al presidente ruso, Vladímir Putin. “Putin ha dado su respuesta terrorista a las propuestas de paz de EEUU y del presidente Trump”, declaró, denunciando que el ataque buscó desestabilizar el proceso diplomático en marcha. Sibiga detalló que los proyectiles rusos fueron dirigidos contra las regiones de Odesa, Járkov, Cherníguiv y Kiev, afectando infraestructura energética y áreas civiles.
El canciller insistió en que Europa, Estados Unidos y los aliados deben “actuar unidos” para presionar a Moscú y frenar la escalada militar.
La escalada no fue unilateral. Durante la noche, Ucrania lanzó un ataque con drones contra la región rusa de Rostov, dejando tres fallecidos en lo que Moscú calificó como el golpe ucraniano más fuerte en su territorio en semanas.
Estos ataques cruzados se producen mientras ambos países sostienen contactos indirectos a través de Estados Unidos respecto al plan de paz presentado recientemente por la Casa Blanca, lo que complica el clima de negociación.