El presidente de la ruta de transporte público CJ-27, en Santiago, informó que un total de 298 conductores fueron sometidos a pruebas para detectar el consumo de sustancias prohibidas como parte de un programa de control interno. De acuerdo con los resultados ofrecidos por la organización, 14 choferes dieron positivo en las pruebas de detección de marihuana y cocaína, una cifra que, según sus representantes, fue inferior a la esperada.

Las autoridades de la ruta explicaron que los conductores que obtuvieron resultados positivos serán suspendidos de sus funciones durante un período de seis meses. Además, deberán participar en talleres impartidos con el apoyo de la Fiscalía de Santiago, orientados a crear conciencia sobre los riesgos del consumo de drogas y las responsabilidades que implica prestar un servicio de transporte público con pasajeros a bordo.

La iniciativa fue valorada como una medida dirigida a fortalecer la seguridad vial y mejorar la confianza de los usuarios del transporte público. Durante el análisis del tema también se destacó la importancia de que otras organizaciones del sector adopten controles similares para prevenir accidentes y garantizar que los conductores se encuentren en condiciones adecuadas para desempeñar sus labores.