La jueza Isolina Peralta Contreras, del Primer Juzgado de Instrucción de San Francisco de Macorís, conoció la revisión obligatoria de la medida de coerción impuesta a tres acusados por la desaparición y posterior asesinato de la adolescente Emely Peguero, de dieciséis años y con cinco meses de gestación. En la audiencia participan Marlon Martínez, Marlin Martínez y Simón Bolívar Ureña, alias Goli, mientras familiares de la víctima acudieron al tribunal exigiendo justicia. El proceso judicial mantiene alta atención pública por la gravedad del caso y su impacto social durante semanas de seguimiento mediático nacional constante y debate ciudadano persistente actual.

Previo al inicio de la audiencia, el abogado de los familiares de Emely Peguero negó que Marlon Martínez padezca problemas mentales, afirmando que fue evaluado recientemente por una organización internacional especializada. La defensa sostuvo que no existe diagnóstico clínico que respalde alegatos de demencia. En contraste, el abogado de Marlin Martínez criticó la difusión de versiones no confirmadas en redes sociales y medios digitales. También informó que un tribunal rechazó embargar una finca valorada en más de cincuenta millones de pesos vinculada al imputado en dicho proceso legal desarrollado dentro del marco penal vigente dominicano actual y observado públicamente hoy.

Durante la jornada, familiares de la adolescente reiteraron su dolor y la esperanza de que el sistema judicial actúe con firmeza. Largiza Polanco expresó que su vida continúa marcada por la tristeza, pero confía en que el caso no quede impune. Emely Peguero fue reportada desaparecida el veintitrés de septiembre y su cuerpo hallado días después dentro de una maleta, en una zona rural. El expediente sigue como símbolo nacional de reclamo contra la violencia y por justicia para la sociedad dominicana que exige respuestas claras, sanciones firmes y respeto pleno a la vida humana y derechos fundamentales vigentes hoy.