Un reportaje televisivo presentado por la periodista Susan Castaño expuso la magnitud del trabajo sexual en el Gran Santo Domingo, señalando que miles de personas —incluidos hombres y personas trans— ejercen esta actividad en distintos puntos de la ciudad. La investigación describe cómo la falta de oportunidades laborales, la exclusión social y la búsqueda de ingresos empujan a muchos a la clandestinidad nocturna, donde clientes aprovechan el anonimato. El trabajo pone el foco en condiciones de vulnerabilidad, riesgos para la salud y ausencia de protección efectiva.

El recorrido identificó zonas recurrentes de concentración, como la Avenida George Washington, Avenida Jiménez Moya, Avenida Ortega y Gasset, Avenida Sarasota y sectores de Santo Domingo y su área metropolitana. El reportaje explica que existen turnos diferenciados y modalidades de trabajo, así como intermediación informal. También se advierte sobre la competencia entre grupos y la exposición a violencia, extorsión y abusos, incluso por parte de quienes deberían brindar protección.

Especial atención merecen las personas trans, cuya representación y organización fue abordada por vocerías comunitarias como Trans Siempre Amigas, que subrayaron la confidencialidad con clientes y la precariedad del entorno. El trabajo incluyó la visión del sector hotelero, que alertó sobre impactos en la imagen turística y pidió ordenamiento territorial. Asimismo, se recordó que en 2011 se discutieron propuestas de “zonas de tolerancia” en el Congreso Nacional, iniciativa que fue rechazada por trabajadoras sexuales, quienes priorizan programas de capacitación y alternativas laborales. El reportaje concluye con un llamado a políticas públicas integrales que reduzcan riesgos, protejan derechos y amplíen oportunidades, evitando estigmatización y abordando las causas estructurales del fenómeno.