Panamá. El proceso judicial por los sobornos vinculados a la constructora brasileña Odebrecht volvió a experimentar un aplazamiento, luego de que el tribunal no pudiera concluir la audiencia dentro del plazo previsto.

La jueza Baloísa Marquínez informó que la etapa de alegatos finales iniciará el próximo 23 de febrero, en un caso considerado el mayor escándalo de corrupción en la historia reciente del país y que involucra a exmandatarios, antiguos funcionarios y empresarios.

La magistrada explicó que la reprogramación respondió a compromisos institucionales de la judicatura y a recesos concedidos durante la fase de presentación de pruebas, lo que impidió avanzar conforme al calendario original. La audiencia de este viernes se extendió por menos de una hora, evidenciando las dificultades logísticas que han marcado el ritmo del proceso, el cual ha sido pospuesto en varias ocasiones desde 2023.

Durante la sesión, el tribunal rechazó solicitudes de la defensa para reabrir el periodo probatorio, pese a la ausencia de una testigo cuestionada por presuntas inconsistencias en un informe considerado relevante para el expediente.

Abogados insistieron en que dicho documento no debería tener peso en la valoración final, al alegar dudas sobre la procedencia de sus cifras y datos.

El juicio, que inició el 12 de enero con más de una veintena de imputados por blanqueo de capitales, incluye entre los procesados al expresidente Ricardo Martinelli, quien participa de forma virtual desde Colombia mientras enfrenta otros procesos judiciales.

Con la nueva fecha fijada, el caso entra en su fase decisiva, a la espera de los alegatos que podrían definir responsabilidades en uno de los expedientes más sensibles para la institucionalidad panameña.