El programa de investigación “Código Calle” presentó un reportaje sobre un caso ocurrido en San José de Ocoa, donde un joven identificado como Oliver Colón Sánchez permanece en prisión preventiva desde diciembre de 2017, acusado de un homicidio que, según su defensa, carece de pruebas concluyentes. El informe detalla que el joven fue arrestado un día después del crimen y que la medida de coerción fue conocida más de un mes después, lo que ha generado cuestionamientos sobre el respeto a los plazos legales establecidos. La familia denuncia presiones para que el imputado admita culpabilidad o identifique a un responsable.
De acuerdo con la investigación, las pruebas periciales realizadas, incluyendo análisis de residuos de pólvora en un arma y en pertenencias del imputado, resultaron negativas. A pesar de esto, la prisión preventiva ha sido mantenida en varias revisiones judiciales. La defensa argumenta que existen inconsistencias en los testimonios, como diferencias en la descripción de la vestimenta del sospechoso, y señala posibles irregularidades en el manejo de evidencias. Asimismo, se menciona la posibilidad de conflictos de interés en las autoridades locales debido a vínculos comunitarios en una localidad pequeña.
El reportaje también recoge testimonios de familiares de la víctima, quienes expresan dolor y la necesidad de esclarecer el crimen, aunque algunos reconocen que la responsabilidad del acusado no está completamente demostrada. La defensa ha iniciado procesos legales para recusar a fiscales y jueces, alegando falta de imparcialidad. Mientras tanto, el caso continúa sin una resolución definitiva, generando preocupación sobre el funcionamiento del sistema judicial y el respeto a los derechos fundamentales del imputado.