La congresista republicana Marjorie Taylor Greene anunció este viernes su renuncia a la Cámara de Representantes, apenas una semana después de que el expresidente Donald Trump la calificara de “traidora” y “chiflada” por apoyar la desclasificación de los documentos relacionados con el caso Epstein y por criticar la prioridad otorgada por Trump a los asuntos de política exterior. La legisladora, que representa desde 2020 al distrito GA-14 del noroeste de Georgia, dejará oficialmente su cargo el 5 de enero, según informó en un video difundido en sus redes sociales.

Identificada como una de las figuras más radicales del movimiento MAGA, Greene ha visto deteriorarse su relación con la cúpula republicana y con el propio Trump en los últimos meses. En un extenso comunicado, explicó que su decisión se debe a varios factores, entre ellos el reciente cierre del Gobierno —el más largo en la historia de Estados Unidos— y su enfrentamiento con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, a quien acusó de mantener el Congreso en receso durante 54 días para evitar un voto sobre los documentos de Epstein. También criticó a su partido por su disposición a recortar parte de la cobertura sanitaria establecida bajo la ley Obamacare.

En su mensaje, Greene aseguró que defender a las víctimas del caso Epstein, entre ellas mujeres estadounidenses que fueron “violadas y traficadas desde los 14 años”, no debería haber provocado amenazas ni descalificaciones de parte del presidente al que respaldó “sin condiciones”. Dijo sentirse “rechazada” por la élite política desde su llegada al Congreso y afirmó que no permitirá que sus seguidores ni su familia “soporten una campaña dolorosa y odiosa” para sostener una votación.

Desde su elección en 2020, Greene fue una figura prominente dentro del bloque trumpista en el Capitolio. Sin embargo, el pasado 7 de noviembre, Trump anunció públicamente que retiraba su apoyo a la “chiflada Marjorie”, lo que desencadenó una ola de amenazas hacia la congresista, según su testimonio. Consultado por ABC News, el presidente estadounidense reaccionó celebrando su salida y aseguró que la renuncia de Greene es “una gran noticia para el país”.