La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves por unanimidad una ley de amnistía que podría permitir la liberación de cientos de personas detenidas por motivos políticos y el cierre de procesos judiciales vinculados a conflictos ocurridos desde 1999.

La iniciativa fue promovida por el Gobierno encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y presentada como una medida orientada a fomentar la reconciliación y la convivencia política tras años de polarización en el país.

Durante la sesión parlamentaria, el presidente del órgano legislativo, Jorge Rodríguez, afirmó que el objetivo es avanzar hacia una nueva etapa política que facilite la excarcelación de los detenidos y contribuya a disminuir las tensiones.

Asimismo, el dirigente oficialista expresó sus felicitaciones a los diputados por la aprobación de la norma y manifestó su expectativa de que la ley sea favorable para el “nuevo tiempo político” que, según indicó, debe iniciar Venezuela.

No obstante, organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición han manifestado reservas sobre el alcance real de la legislación. Señalan que la norma establece límites y exclusiones que podrían dejar fuera a algunos detenidos, además de otorgar a las autoridades margen para decidir quiénes califican para el beneficio.

La aprobación de esta ley se produce en un contexto político complejo, en el que persisten debates sobre garantías democráticas, derechos humanos y la necesidad de acuerdos amplios que permitan reducir la confrontación en el país sudamericano.