En el programa Chévere Night se presentó un sketch cargado de humor donde un supuesto maestro de yoga intenta imponer calma y equilibrio frente a la arrolladora energía de El Pachá. El contraste entre la serenidad espiritual y el descontrol escénico marcó el ritmo del segmento.

La escena se desarrolló entre gritos, movimientos exagerados y frases improvisadas, mientras el “gurú” trataba de mantener la paz interior ante la avalancha de entusiasmo del personaje. El choque de estilos provocó carcajadas constantes en el estudio.

El sketch cerró como una parodia del exceso de energía televisiva, resaltando el absurdo como recurso cómico. El público respondió con risas, consolidando el momento como uno de los más divertidos del programa.