Durante una emisión del programa De Extremo a Extremo, el comunicador Michael Miguel Holguín se refirió de manera firme a las recientes declaraciones de Álvaro Arvelo hijo, conocidas como Alvarito, las cuales generaron amplio rechazo en la opinión pública. El comentario surgió a raíz de expresiones consideradas irrespetuosas hacia la figura del patricio Juan Pablo Duarte, lo que provocó un debate inmediato en distintos espacios de comunicación del país.

Holguín sostuvo que el problema no radica en el nivel intelectual o la trayectoria profesional de un comunicador, sino en el uso que se da al conocimiento y a la palabra pública. A su juicio, cuando se vulneran los símbolos fundamentales de una nación, se cruza un límite que afecta no solo a la comunicación, sino a la identidad colectiva. Señaló que la figura de Duarte trasciende generaciones y que su legado permanece como pilar moral e histórico del pueblo dominicano.

El comunicador también reflexionó sobre los estilos de comunicación mediática, diferenciando el entretenimiento de la responsabilidad social. Indicó que, aunque ciertos formatos puedan responder a épocas o tendencias, nunca deben justificar el irrespeto a los valores fundacionales del país. Asimismo, consideró inapropiado utilizar calificativos personales para desacreditar a próceres nacionales, enfatizando que la República Dominicana atraviesa un momento que exige mesura, conciencia histórica y respeto institucional. Las declaraciones de Michael Miguel fueron respaldadas por parte del público, reavivando el debate sobre los límites éticos en los medios y el rol de los comunicadores en la preservación del legado histórico nacional.