BRASIL.- Un niño resultó afectado tras recibir una descarga eléctrica al tocar el portón de una cancha de fútbol en un condominio del sector Jatiúca, en Maceió, hecho ocurrido el pasado 2 de abril de 2026 y que quedó registrado por cámaras de seguridad. El incidente generó gran preocupación entre los residentes, aunque también puso en evidencia un acto de valentía por parte de otro menor que intervino para salvar a su amigo.
En las imágenes se observa cómo el niño hace contacto con la estructura metálica y queda momentáneamente inmovilizado debido a la corriente eléctrica. La escena fue presenciada por otro niño que, sin dudarlo, se acercó para ayudar. A pesar del peligro, el menor logró halar a la víctima por las piernas, rompiendo el contacto con la fuente eléctrica, aunque también recibió una descarga durante el rescate.
Tras el incidente, el niño afectado fue atendido por personal médico y, según informaron sus familiares, no presentó lesiones graves. El caso ha reavivado la preocupación por las condiciones de seguridad en instalaciones residenciales y deportivas, así como la importancia de revisiones eléctricas periódicas para prevenir este tipo de situaciones.
Recomendaciones
En casos de descarga eléctrica, lo primero es no tocar directamente a la persona afectada si aún está en contacto con la fuente de electricidad, ya que podrías resultar también lesionado. Lo más importante es cortar la corriente desde el interruptor principal; si esto no es posible, se debe usar un objeto seco y no conductor, como madera o plástico, para separar a la víctima de la fuente eléctrica. Una vez fuera de peligro, se debe verificar si la persona está consciente, respira con normalidad y tiene pulso.
Después de retirar a la persona del contacto eléctrico, es fundamental buscar atención médica inmediata, incluso si parece estar bien, ya que pueden existir daños internos no visibles. Si la víctima no respira o no tiene pulso, se debe iniciar reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llega la ayuda de emergencia. Además, es clave mantener a la persona en reposo, evitar moverla innecesariamente y vigilar signos como quemaduras, mareos o pérdida de conciencia, que requieren atención urgente.