El Instituto Oncológico Regional del Cibao atraviesa una profunda crisis financiera tras revelarse los resultados de una auditoría forense que señala presuntas irregularidades administrativas y un esquema de corrupción que habría dejado una deuda superior a los 800 millones de pesos. El informe atribuye la situación a la pasada gestión encabezada por el ingeniero Héctor Lora, quien presidió el Consejo Directivo durante siete años, excediendo los períodos establecidos por los estatutos institucionales.

De acuerdo con los hallazgos de la auditoría, se habrían identificado mecanismos de desvío de fondos mediante triangulación de materiales médicos, sobreevaluación de medicamentos y presuntos acuerdos por comisiones. También se señalan maniobras para facturar a las ARS medicamentos no suministrados a los pacientes, afectando la cobertura del Seguro Nacional de Salud y otros asegurados. El informe indica, además, que las cuentas bancarias de la institución habrían sido manejadas directamente desde el teléfono del entonces presidente del Consejo.

El documento también describe presuntos beneficios económicos irregulares, incluyendo el pago de un salario mensual de 600,000 pesos bajo el concepto de “gastos de representación”, pese a que los cargos del Consejo Directivo son honoríficos. Asimismo, se menciona a la Fundación Tócate RD como una entidad fachada utilizada para canalizar recursos del centro, y se señala la asignación de porcentajes de cobros de ARS a allegados y miembros de la gestión anterior.

Ante estos señalamientos, el Patronato Cibaeño contra el Cáncer depositó una querella formal ante la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) contra Héctor Lora, su exesposa Dilcia Vargas, su actual esposa Luisa Guzmán y la Fundación Tócate RD. A los querellados se les atribuyen presuntas violaciones por asociación de malhechores, estafa, abuso de confianza y lavado de activos, delitos que podrían implicar penas de hasta 20 años de prisión, conforme al marco legal vigente.

El nuevo Consejo Directivo del Oncológico ha anunciado que impulsará reformas estatutarias para garantizar que la dirección de la institución recaiga exclusivamente en personas con perfil médico y humanista, con carácter honorífico. El objetivo —según manifestaron— es blindar el funcionamiento del centro asistencial, fortalecer la transparencia y evitar la repetición de prácticas administrativas cuestionadas, mientras avanza el proceso judicial en curso.