El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, defendió la continuidad de la actividad minera en la República Dominicana y rechazó la idea de que el país deba renunciar a la explotación de recursos como el oro tras la controversia generada por el proyecto minero Romero, en San Juan.

Durante una entrevista, el funcionario sostuvo que la minería sigue siendo un sector estratégico para la economía nacional debido a su impacto en las exportaciones, la captación de divisas y los ingresos fiscales que aporta al Estado.

Las declaraciones surgen en medio del debate generado tras la decisión del Gobierno de detener el proyecto Romero, luego de la oposición de diversos sectores sociales y ambientales de la provincia San Juan.

Aunque reconoció la importancia de la denominada “licencia social” y del consenso con las comunidades, Santos afirmó que el caso de San Juan no debe interpretarse como el fin de la minería en el país.

“No, yo no lo pienso así”, respondió el ministro al ser cuestionado sobre si la experiencia de San Juan era una señal de que la República Dominicana debía olvidarse de la minería y del oro.

El funcionario insistió en que cada proyecto debe ser evaluado de manera individual y bajo criterios técnicos, ambientales y sociales.

“Hay que separar las cosas, hay que ver proyecto por proyecto”, expresó.

Santos destacó que el sector minero es actualmente uno de los principales motores de exportación de la economía dominicana y aseguró que desempeña un papel fundamental en momentos de incertidumbre económica internacional.

Según explicó, durante el primer cuatrimestre de este año la minería registró un crecimiento de un 10 %, superando el crecimiento general de la economía, que fue de un 4 %. Además, indicó que el sector aportó alrededor de RD$20,000 millones en ingresos fiscales durante ese período.

“El sector minero es el principal sector de exportación hoy día y es el sector contracíclico por excelencia”, afirmó.

El ministro también recordó que durante la pandemia los ingresos provenientes de la minería contribuyeron al financiamiento de programas estatales destinados a proteger empleos y sostener la economía nacional.

No obstante, reconoció que el país debe continuar fortaleciendo los mecanismos de protección ambiental y garantizar que las comunidades donde operan proyectos mineros reciban mayores beneficios.

“Sí reconozco que el país tiene que seguir fortaleciendo todo lo que tiene que ver con el aspecto ambiental y también los recursos que van dirigidos a las comunidades mineras”, señaló.

En ese sentido, adelantó que el Ministerio de Energía y Minas trabaja en la revisión de una nueva Ley Minera, la cual podría contar con un borrador actualizado en los próximos meses. El objetivo, según explicó, es fortalecer los procesos de diálogo, transparencia y distribución de beneficios en las zonas donde se desarrollen proyectos extractivos.

Santos concluyó que la discusión sobre el futuro de la minería debe realizarse sobre bases técnicas y estratégicas, buscando un equilibrio entre la protección del medio ambiente, el desarrollo de las comunidades y las necesidades económicas del país.