Dos de los presuntos integrantes de la banda delictiva conocida como “El Circuito del Bloque” se entregaron este lunes a la Policía Nacional, tras ser vinculados a la muerte a tiros del mayor policial Silo Miguel Popoters Polanco, hecho ocurrido en el sector Villa Juana.

Se trata de José Miguel Guillermo de Jesús y Aneury Amaury Espino Tejeda, quienes acudieron al Palacio de la Policía acompañados por representantes del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, encabezados por Virgilio Almánzar, así como por familiares.

Ambos fueron recibidos por el vocero policial, el coronel Diego Pesqueira, quien aseguró que se respetarán sus derechos fundamentales y el debido proceso.

Las autoridades informaron que los detenidos serán puestos a disposición del Ministerio Público, mientras continúan las investigaciones para dar con otros implicados. Por este caso ya guarda prisión Dalgwig David Valdez Marte, mientras que el presunto cabecilla, Yeison Nivar Pérez, falleció el domingo tras enfrentar una patrulla policial en el sector Ensanche Luperón.

El crimen ocurrió la madrugada del domingo en la avenida San Martín, cuando el oficial fue interceptado por varios individuos armados que presuntamente intentaron asaltarlo.

En la República Dominicana, la muerte causada de manera intencional está tipificada en el Código Penal Dominicano bajo figuras como homicidio y asesinato. El homicidio voluntario suele ser sancionado con penas de 10 a 20 años de reclusión mayor, mientras que el asesinato —cuando existen agravantes como premeditación, acechanza o ensañamiento— puede conllevar penas de hasta 30 años de prisión, que es el máximo establecido en el país. No existe la pena de muerte en el ordenamiento jurídico dominicano.

Cuando se trata de circunstancias agravadas, como la participación en asociaciones delictivas, el uso ilegal de armas de fuego o la muerte de un agente del orden en el ejercicio de sus funciones, las penas pueden ser más severas dentro del límite legal. Además, el sistema judicial contempla la combinación de cargos, lo que puede influir en la duración total de la condena, siempre respetando el tope máximo de reclusión establecido por la ley dominicana.