
Washington.– La caída de dos aviones militares estadounidenses este viernes en medio del conflicto con Irán ha incrementado la tensión y el hermetismo en el Gobierno del presidente Donald Trump, que hasta ahora había contemplado una posible finalización de la guerra en unas tres semanas.
Según reportes, fuerzas iraníes lograron derribar por primera vez un caza F-15 estadounidense dentro de su territorio desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, marcando un hecho significativo en el desarrollo del conflicto en Oriente Medio.
De los dos tripulantes del F-15, uno fue rescatado con éxito, mientras que el otro permanece desaparecido, presumiblemente en territorio iraní. Esta situación ha activado una intensa operación de búsqueda por parte de las fuerzas estadounidenses, en medio de condiciones altamente riesgosas.
Casi de manera simultánea, un segundo incidente involucró a un avión militar A-10 Warthog, que se estrelló cerca del estratégico estrecho de Ormuz. El único tripulante de la aeronave logró ser rescatado con vida, según confirmaron fuentes oficiales.
Estos eventos han elevado la incertidumbre en torno al conflicto y han llevado a las autoridades estadounidenses a manejar la información con extrema cautela, evitando ofrecer detalles adicionales sobre las operaciones en curso y el estado de la guerra.
Analistas advierten que estos incidentes podrían marcar un punto de inflexión en el conflicto, aumentando la presión internacional y complicando cualquier intento de desescalada en la región.ñ