Durante una transmisión en vivo del histórico viaje de la misión Artemis II, un curioso y divertido momento captó la atención de miles de espectadores alrededor del mundo: un frasco de Nutella decidió, por cuenta propia —y gracias a la gravedad cero—, convertirse en la inesperada estrella del espacio.

Mientras los astronautas se encontraban concentrados en sus tareas técnicas y protocolos de la misión, el famoso envase comenzó a deslizarse suavemente dentro de la nave, flotando con elegancia como si también formara parte de la tripulación. El momento, captado en plena transmisión, generó risas y comentarios en redes sociales, donde usuarios bautizaron al frasco como “el quinto astronauta”.

Lejos de interrumpir las labores, la escena aportó un toque humano y cercano a la misión, recordando que incluso en los viajes más avanzados del programa de NASA, hay espacio para lo inesperado… y lo delicioso.

Artemis II

El despegue de la misión Artemis II marcó un momento histórico, con la nave elevándose entre una intensa columna de fuego y humo desde el Centro Espacial Kennedy, mientras millones de personas seguían la transmisión en vivo con emoción. El rugido de los motores y la cuenta regresiva crearon una atmósfera cargada de expectativa, dando paso a un viaje que busca llevar nuevamente a la humanidad a las cercanías de la Luna, en una misión clave para el futuro de la exploración espacial liderada por la NASA.

La tripulación está compuesta por cuatro astronautas de alto nivel: Reid Wiseman, comandante de la misión; Victor Glover, piloto; Christina Koch, especialista de misión; y Jeremy Hansen, representante de Canadian Space Agency. Este equipo no solo destaca por su experiencia, sino también por su diversidad, ya que incluye a la primera mujer y la primera persona afrodescendiente en formar parte de una misión lunar, consolidando así un paso importante hacia una exploración más inclusiva.