Canterbury.– La religiosa Sarah Mullally hizo historia este miércoles al convertirse en la primera mujer en asumir el cargo de arzobispa de Canterbury, máxima autoridad espiritual de la Iglesia Anglicana, que cuenta con aproximadamente 85 millones de fieles en todo el mundo.
La ceremonia de entronización se llevó a cabo en la Catedral de Canterbury, ante unos 2,000 asistentes, entre ellos el heredero al trono británico, el príncipe Guillermo, y su esposa, Catalina de Gales. El acto estuvo marcado por símbolos tradicionales, como el momento en que Mullally golpeó tres veces la puerta oeste del templo con su báculo para solicitar su entrada.
Durante el ritual, vestida con una casulla dorada, la nueva arzobispa fue recibida por niños de la comunidad, a quienes respondió que su misión será servir, proclamar el amor de Cristo y acompañar espiritualmente a los fieles. La ceremonia concluyó con su toma de asiento en dos tronos, representando su doble rol como obispa de la diócesis de Canterbury y líder global de la comunión anglicana.
Mullally, de 63 años y con formación como comadrona, asume el cargo tras la dimisión de Justin Welby en noviembre de 2024, luego de cuestionamientos por su manejo de un escándalo de abusos dentro de la Iglesia de Inglaterra.
Su designación marca un hito en la historia de la Iglesia Anglicana y refleja un avance significativo en la inclusión de la mujer en los más altos niveles de liderazgo religioso.
