
Ante la creciente incertidumbre por la escalada del conflicto en el Medio Oriente y su impacto en el comercio marítimo internacional, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) activó un protocolo de anticipación estratégica en coordinación con el Consejo Nacional de Comercio de Provisiones, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de productos esenciales en el país.
El encuentro, encabezado por el ministro Yayo Sanz Lovatón, reunió a representantes clave del sector comercial para diseñar una respuesta preventiva que permita contener posibles efectos negativos derivados de la crisis internacional. “El mundo atraviesa niveles de incertidumbre sin precedentes, pero en la República Dominicana la instrucción es clara: anticipación y control. Esta mesa con el CNCP es nuestro muro de contención”, afirmó el funcionario.
Durante la reunión, se establecieron mecanismos para asegurar que los inventarios de productos básicos se mantengan en flujo constante desde los puertos hasta los consumidores, evitando interrupciones en la cadena de suministro. El ministro destacó que el objetivo es neutralizar cualquier intento de especulación y preservar la estabilidad económica de las familias dominicanas.
Por su parte, el presidente del CNCP, Jorge Jerez, respaldó la estrategia gubernamental y resaltó la importancia de la coordinación entre el sector público y privado. En ese sentido, se acordó una alianza de corresponsabilidad con actores clave del comercio de provisiones, incluyendo a Alberto Leroux, Tomás Marcano y Marino Calderón, para garantizar la operatividad del sistema de importación de alimentos.

Asimismo, en la mesa de trabajo participaron destacados comerciantes como Sócrates Méndez, Olga Payero, Andrés Cosma, Julián Parra, Julio Carpio, Iván Batista y Fremio Melo, quienes se comprometieron a colaborar en la implementación de medidas que eviten presiones artificiales en los precios de la canasta básica.
Las autoridades reiteraron que, pese a la volatilidad internacional, el país cuenta con un ecosistema comercial sólido y una estrategia clara para asegurar que los alimentos continúen llegando sin contratiempos a la mesa de los dominicanos.