El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció en una transmisión en cadena nacional que su gobierno inició conversaciones con representantes de la administración del expresidente estadounidense Donald Trump, en un intento por abordar las diferencias bilaterales entre ambos países.

Durante su intervención, el mandatario explicó que los contactos diplomáticos se han desarrollado recientemente y que buscan encontrar soluciones a los desacuerdos históricos entre Estados Unidos y Cuba mediante el diálogo. Díaz-Canel sostuvo que el proceso se maneja con cautela debido a su impacto en las relaciones entre ambas naciones.

El anuncio se produjo desde la sede del Partido Comunista de Cuba en La Habana, durante una reunión con miembros del Buró Político, el Secretariado del Comité Central y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros. Según el mandatario, las conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones a las diferencias bilaterales “sobre bases de igualdad, respeto a los sistemas políticos, la soberanía y la autodeterminación”.

Díaz-Canel afirmó que históricamente el gobierno cubano ha evitado responder a especulaciones sobre este tipo de negociaciones, lo que explica el silencio oficial previo pese a que Trump había insinuado públicamente en varias ocasiones que existían contactos con La Habana.

El mensaje llega en medio de una profunda crisis económica que enfrenta la isla y en un contexto de presión creciente por parte de Washington. Horas antes del anuncio, el gobierno cubano informó la liberación de 51 presos, un proceso que contó con la mediación del Vaticano.

El mandatario insistió en que se trata de un proceso “muy sensible” que requiere responsabilidad y seriedad, al tiempo que señaló que ambas partes deberán realizar “enormes esfuerzos” para construir espacios de entendimiento y avanzar hacia una relación menos confrontativa.