Miembros del Ejército de la República Dominicana detuvieron a 65 nacionales haitianos en condición migratoria irregular durante un operativo realizado en la provincia de Dajabón, en la zona fronteriza con Haití.

La interdicción fue ejecutada por soldados del décimo Batallón de Infantería, con asiento en la Fortaleza Beller, luego de labores de inteligencia apoyadas por unidades de drones y vigilancia aérea. Según el informe militar, el grupo fue detectado en la zona conocida como La Sal, donde los extranjeros habrían cruzado el Río Masacre desde territorio haitiano.

De acuerdo con las autoridades, entre los detenidos figuran 55 hombres, ocho mujeres y dos menores de edad. Tras ser interceptados, los extranjeros fueron trasladados y entregados a la Dirección General de Migración para los procedimientos legales correspondientes.

El Ejército aseguró que mantendrá vigilancia permanente en la línea fronteriza y continuará ejecutando operaciones de interdicción para prevenir el ingreso irregular al país, en cumplimiento de las disposiciones migratorias vigentes en la República Dominicana.

Situación migratoria

La situación migratoria actual en la República Dominicana está marcada principalmente por el incremento del flujo de ciudadanos provenientes de Haití, impulsado por la crisis política, económica y de seguridad que atraviesa ese país. Ante este escenario, el gobierno dominicano ha reforzado el control fronterizo y las operaciones de interdicción migratoria, especialmente en la zona limítrofe. Como parte de estas medidas, las autoridades han incrementado las deportaciones y operativos para detectar y detener a extranjeros en condición irregular.

Las estadísticas oficiales reflejan la magnitud de la situación: solo en 2025 fueron deportados más de 379,000 haitianos indocumentados, mientras que en los primeros dos meses de 2026 se registraron cerca de 67,940 repatriaciones. Las autoridades dominicanas sostienen que estas acciones buscan garantizar el cumplimiento de las leyes migratorias y proteger la soberanía nacional, mientras que organismos internacionales han expresado preocupación por el impacto humanitario de estas políticas.