
El presidente Emmanuel Macron afirmó que en Francia no hay lugar para “los movimientos que adoptan y legitiman la violencia”, después de que el activista Quentin Deranque muriera por una paliza.
Nueva Delhi.– El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó que no hay espacio para la violencia política tras la muerte de un activista de extrema derecha, y sostuvo que “nada puede justificar la acción violenta, ni de un lado ni del otro”.
Desde Nueva Delhi, donde concluyó una visita oficial a India, el mandatario declaró que en Francia no hay lugar para “los movimientos que adoptan y legitiman la violencia”, incluso cuando se trate de enfrentamientos directos con consecuencias letales “para la República”.
El fallecido fue identificado como Quentin Deranque, de 23 años, quien murió la semana pasada a causa de una lesión cerebral tras haber sido agredido por al menos seis personas.
El ataque ocurrió en Lyon durante una protesta de la extrema derecha contra la intervención universitaria de la eurodiputada de izquierda radical Rima Hassan.
Las autoridades informaron que nueve sospechosos fueron detenidos, entre ellos el asistente parlamentario de Raphaël Arnault, diputado del partido La Francia Insumisa (LFI). El caso ha reavivado el debate nacional sobre la violencia política y la radicalización en el país.
