La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, confirmó el estado de emergencia en gran parte del estado ante la inminente llegada de una poderosa tormenta invernal que podría provocar intensas nevadas y peligrosas ventiscas en varias zonas, incluyendo la ciudad de Nueva York.

La mandataria informó que 22 condados se encuentran bajo estado de emergencia debido al riesgo de acumulaciones significativas de nieve, fuertes vientos y condiciones de visibilidad reducida que podrían afectar el transporte y la seguridad pública.

Como parte de las medidas preventivas, alrededor de 100 miembros de la Guardia Nacional fueron colocados en alerta para responder a posibles situaciones de emergencia provocadas por el mal tiempo. Las autoridades manifestaron preocupación por la posibilidad de ventiscas, un fenómeno que no se registraba con esta intensidad en la región desde hace aproximadamente una década.

Según los pronósticos, se esperan acumulaciones de nieve de entre 13 y 17 pulgadas, acompañadas de ráfagas de viento que podrían generar condiciones peligrosas en carreteras y zonas urbanas.

Las autoridades han exhortado a la población a permanecer en sus hogares y evitar desplazamientos innecesarios mientras dure la tormenta. Mientras tanto, residentes de distintas comunidades han comenzado a abastecerse de sal, alimentos y otros productos básicos ante la llegada del fenómeno climático.

En cuanto al sistema educativo, las autoridades indicaron que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre la modalidad de clases para el lunes, la cual dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas.