El director ejecutivo del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (ProConsumidor), Eddy Alcántara, informó que los precios de la carne de pollo han comenzado a descender luego de la escasez registrada a finales de diciembre, situación que atribuyó a un aumento inesperado del consumo en el país.

Según explicó, durante el mes de diciembre se consumió aproximadamente un 11 % más de pollo de lo proyectado, superando incluso los niveles registrados en años anteriores, lo que provocó un desbalance temporal entre la oferta y la demanda.

“El aumento del consumo generó un vacío que ya se ha ido solventando y los precios de la carne blanca han comenzado a sincerizarse”, afirmó el funcionario.

Precios comenzarían a estabilizarse

Alcántara señaló que la situación ha empezado a normalizarse en las últimas semanas debido al incremento de la producción y a las medidas adoptadas para garantizar el abastecimiento del producto.

Indicó que los precios del pollo, que llegaron a venderse entre 95 y 100 pesos la libra en algunos mercados, ya muestran una tendencia a la baja y podrían estabilizarse nuevamente en los niveles habituales para mediados de marzo.

Explicó que cuando la oferta es insuficiente, los comerciantes tienden a aumentar los precios para poder garantizar la reposición del producto, situación que ya se está corrigiendo con la llegada de mayores cantidades al mercado.

Abastecimiento garantizado

El director de ProConsumidor destacó que el Gobierno ha trabajado para asegurar el abastecimiento de los productos básicos a través de la mesa de precios, lo que ha permitido mantener el equilibrio en los mercados.

Afirmó que en los últimos 36 meses el país no ha experimentado desabastecimiento de productos esenciales de la canasta básica, a diferencia de otras economías de la región.

Asimismo, aseguró que la República Dominicana ha logrado mantener el impacto inflacionario en niveles manejables en comparación con otros países iberoamericanos.

Alcántara sostuvo que las medidas económicas adoptadas han permitido mantener los mercados abastecidos y proteger el poder adquisitivo de los consumidores.