Los negocios de patinetas eléctricas y usuarios de este medio de transporte se concentraron este domingo en la Puerta de la Misericordia, en la Zona Colonial, para solicitar a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, la apertura de un diálogo que permita consensuar la regulación del sector. Los manifestantes cuestionan las incautaciones y sanciones aplicadas recientemente.

La protesta surge luego de que las autoridades informaran medidas para regularizar el uso de estos vehículos en el país. Los participantes pidieron que se detengan las incautaciones, alegando que no existe una ley que prohíba las patinetas eléctricas y calificaron las acciones como un atropello.

Raymond Jáquez, coordinador de la manifestación, llamó a la ministra a instruir a la Policía Nacional a cesar las confiscaciones en todo el territorio. Señaló que están de acuerdo con una regulación clara y consensuada, pero rechazó medidas que, según afirmó, vulneran derechos como el libre tránsito y la propiedad privada.

Por su parte, Giovanni Polanco, propietario de un negocio de renta, cuestionó las multas establecidas mediante resolución del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT). Indicó que las sanciones equivalen a uno o dos salarios mínimos, lo que consideró desproporcionado en comparación con otras infracciones de tránsito.

Las autoridades han manifestado preocupación por los accidentes y las reiteradas violaciones a las normas viales relacionadas con el uso de estos dispositivos, lo que motivó el endurecimiento de las medidas.

Los manifestantes reiteraron su disposición al diálogo y solicitaron que cualquier regulación sobre las patinetas eléctricas sea producto de un consenso que incluya a usuarios, comerciantes y autoridades.