La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, afirmó que los feminicidios representan la fase final de un prolongado ciclo de violencia que muchas veces no es denunciado a tiempo, por lo que insistió en la necesidad de una mayor articulación entre las autoridades y la sociedad para prevenir estas tragedias.

La funcionaria explicó que, en la mayoría de los casos, el feminicidio es el desenlace de agresiones reiteradas que pudieron ser intervenidas si la información hubiese llegado oportunamente a las instituciones competentes.

Reyes hizo un llamado a familiares, amigos y compañeros de trabajo de las víctimas a involucrarse activamente en la denuncia de la violencia de género, señalando que muchas mujeres no pueden enfrentar la situación por sí solas.

“La violencia hacia las mujeres no es un problema de marido y mujer ni una situación privada, es una situación pública donde todos tenemos responsabilidad de ser voz, apoyo y ayuda”, expresó, al tiempo que destacó la importancia de que la Policía especializada y el Ministerio Público puedan actuar con rapidez.

La ministra sostuvo que el país necesita asumir un compromiso nacional para cambiar la cultura de maltrato y promover el respeto hacia la mujer, señalando que la violencia de género es un problema estructural y cultural.

En ese sentido, indicó que el Ministerio de la Mujer trabaja en programas que también involucren a los hombres, con el objetivo de transformar los patrones de masculinidad y fomentar relaciones basadas en la dignidad y el respeto entre hombres y mujeres.