El comunicador criticó que, en una etapa clave del proceso, el titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), Wilson Camacho, no encabezara personalmente la réplica ante los argumentos de la defensa.
Según expresó, mientras el expediente se encuentra en una fase determinante, la representación del Ministerio Público fue delegada en la fiscal Elvira Rodríguez para responder a los planteamientos de los abogados de Castillo.
Martínez Pozo calificó la participación de Rodríguez como “penosa” y aseguró que la jueza del proceso habría señalado que los argumentos de la defensa no fueron rebatidos con planteamientos concretos.
“Frente a abogados de grandes ligas, el Ministerio Público no respondió con la contundencia que se esperaba”, sostuvo el comunicador.
Señalamientos sobre la estrategia de litigio
El analista afirmó que la ausencia de una réplica sólida proyecta debilidad institucional en un caso de alto perfil como Operación Calamar, que involucra acusaciones de corrupción administrativa.
A su juicio, la estrategia utilizada dio la impresión de que el órgano persecutor “renunció” a enfrentar técnicamente los argumentos de la defensa, lo que podría impactar la percepción pública sobre la fortaleza del expediente.
Martínez Pozo también contextualizó su análisis dentro de un panorama más amplio de preocupaciones sobre seguridad y justicia en el país, señalando que tanto en los casos de narcotráfico como en los procesos por corrupción, la ciudadanía exige mayor firmeza y coherencia institucional.
El caso Calamar continúa en fase judicial, mientras el debate público se mantiene activo en torno al desempeño del Ministerio Público y la solidez de sus actuaciones en los tribunales.