Los Ángeles.– El director ejecutivo de Meta Platforms, Mark Zuckerberg, fue interrogado en un tribunal de Los Ángeles sobre el uso de Instagram por parte de niños y adolescentes, en el marco de un juicio sobre redes que examina si las plataformas generan adicción y perjudican deliberadamente a los menores.
El proceso, considerado sin precedentes, analiza acusaciones de que las redes sociales fomentan conductas adictivas. Hasta la tarde del miércoles, Zuckerberg no había respondido directamente a la pregunta central sobre si Instagram es adictivo. Ante la interrogante del abogado demandante, Mark Lanier, sobre si las personas usan más algo cuando es adictivo, respondió: “No sé qué decir al respecto” y añadió: “No creo que sea aplicable en este caso”.

Este boceto de la sala del tribunal muestra al director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, testificando en un juicio histórico sobre si las plataformas de redes sociales generan adicción y dañan deliberadamente a los niños, el miércoles 18 de febrero, en Los Ángeles.
La demanda fue presentada por una mujer identificada como KGM, hoy de 20 años, cuyos abogados sostienen que el uso temprano de redes sociales la volvió dependiente de la tecnología y agravó su depresión y pensamientos suicidas.Las plataformas de Meta y YouTube de Google son los dos demandados restantes en el caso, mientras que TikTok y Snap alcanzaron acuerdos previos.
Durante el interrogatorio, Lanier planteó tres posibles enfoques hacia personas vulnerables: ayudarlas, ignorarlas o “abusar de ellas y usarlas para nuestros propios fines”. Zuckerberg coincidió en que esta última opción no es aceptable y afirmó: “Creo que una empresa razonable debería intentar ayudar a quienes utilizan sus servicios”.
El ejecutivo también fue cuestionado sobre su compensación y afirmó haber prometido donar “casi todo” su dinero a organizaciones benéficas, centradas en investigación científica. Cuando se le preguntó cuánto ha destinado a víctimas afectadas por redes sociales, respondió: “No estoy de acuerdo con la descripción de su pregunta”.

Meta y otros gigantes tecnológicos enfrentan miles de demandas por el impacto de las redes sociales.
Lanier presentó documentos internos que aparentemente contradicen declaraciones previas de Zuckerberg ante el Congreso, donde sostuvo que Instagram no fija objetivos para aumentar el tiempo de uso. El empresario reconoció que antes existían metas relacionadas con el tiempo, pero aseguró que la compañía decidió alejarse de ellas para centrarse en la utilidad, bajo la premisa de que “si algo es valioso, la gente lo usará más porque les resulta útil”.
El abogado también abordó la capacitación mediática del ejecutivo y citó recomendaciones internas que le pedían mostrarse “auténtico, directo, humano, perspicaz y real”, y dándole instrucciones de no “ser forzado, falso, robótico, corporativo ni cursi”. Zuckerberg rechazó haber recibido instrucciones sobre cómo responder y afirmó que se trataba solo de retroalimentación, agregando: “Creo que, de hecho, soy conocido por ser bastante malo en esto”.
El caso, junto con otros dos, ha sido seleccionado como juicio de referencia, lo que podría influir en miles de demandas similares contra empresas de redes sociales. Un portavoz de Meta afirmó que la compañía discrepa firmemente con las acusaciones y que “confiamos en que las pruebas demostrarán nuestro compromiso de larga data con el apoyo a los jóvenes”.